lunes, 11 de julio de 2016

¿NUBES QUE PREDICEN SISMOS?






Zhonghao Shou, un anciano quí­mico chino, afirma que los sismos se pueden detectar con anticipación, observando ciertas nubes caracterí­sticas que se forman en los dí­as previos. Analizando las imágenes satelitales de numerosas regiones afectadas por un terremoto, Shou comprobó la existencia de un patrón en las formaciones nubosas que servirí­an para anunciar un inminente movimiento sí­smico; la dirección y tamaño de estas particulares nubes podrí­an indicar además la ubicación aproximada del epicentro y su intensidad.
De acuerdo a la teorí­a de Zhonghao Shou, investigada junto con Darrell Harrington en elCentro de Predicción de Terremotos de Nueva York, estas nubes se formarí­an con gases provenientes del interior de la corteza terrestre, que llegarí­an a la atmósfera a través de las minúsculas grietas que se forman en el suelo durante los dí­as previos a un terremoto. Shou se basó a su vez en la tradición china, tras revisar registros históricos que mencionaban la presencia de extrañas nubes antes de un devastador terremoto en la provincia de Ningxia, en octubre de 1622.
La primera predicción exitosa de Zhonghao Shou mediante la observación de las nubes en fotografí­as satelitales tuvo lugar en 1990. El 20 de junio de ese año, el investigador anunció la inminencia de un gran movimiento sí­smico, basándose en imágenes satelitales del suroeste asiático. Apenas dieciocho horas después, un terrible sismo se desencadenó sobre Irán, dejando un saldo de 370 mil ví­ctimas.
En la siguiente imagen satelital podemos ver la evidencia analizada por Shou. En la imagen, tomada por el satélite Meteosat el 21 de diciembre de 2003, se observa una nube en forma de penacho que, según los estudios de Zhonghao Shou, corresponde a las emisiones de gases previas a un terremoto, con origen en la falla geológica señalada entre las letras A y B. Pocos dí­as después, el 26 de diciembre, el sismo anticipado por el cientí­fico chino destruyó la ciudad iraní­ de Bam, ubicada en el lugar marcado con un asterisco.





Con la ayuda de las imágenes satelitales disponibles en Internet, Shou encontró suficientes correlaciones entre las nubes y los terremotos, que le permitieron mejorar notablemente su técnica de predicción. La Agencia de Información Geológica de los Estados Unidos certificó que de las 50 predicciones realizadas por Zhonghao Shou en los últimos años, 36 se cumplieron con notable precisión.
La mayor parte de la comunidad geológica siempre tomó con escepticismo las teorías del químico chino, ya que no aceptan que algo que sucede en los cielos esté relacionado con los procesos que tienen lugar bajo tierra. Agobiado por la falta de fondos para seguir adelante con su investigación, con serios problemas de visión debido a su avanzada edad y con intenciones de pasar los últimos días de su vida disfrutando de sus nietos, Zhonghao Shou abandonó la actualización de su sitio web a principios de este año, por lo que no sabemos si su teorí­a hubiese resultado efectiva para predecir el brutal terremoto producido en Sichuan (China), el pasado 12 de mayo (2008).




Según Shou, su sistema funciona en el setenta por ciento de los casos trabajando con imágenes públicas de baja resolución, lo que podría mejorar si tuviese acceso a datos de mayor exactitud.
Curioso es que hay antecedentes de este tipo de observaciones tan antiguas como la realizada por Aristóteles en el año 77 y que recogió Plinio el Viejo en el Libro II de su Historia Natural.


 HAY TAMBIEN INDICIOS EN EL CIELO PUES CUANDO SE ACERCA UNA SACUDIDA,SE OBSERVA EN EL CIELO DESPEJADO SE EXTIENDE UNA NUBE COMO UNA LINEA FINA Y LARGA.



Otros métodos curiosos que se están investigando son por ejemplo el análisis del tipo de peces que capturan los pescadores días antes de un terremoto; los cambios en las aguas más profundas hacen que algunos peces que nunca suelen ir a la superficie lo hagan. Otra línea de investigación consiste en estudiar los cambios en las mareas con gran precisión usando boyas en varios puntos con sistemas de GPS y calculando los cambios de nivel en las diversas zonas.